Finalmente llegamos a la última entrada de este tema y quisiera hacer un par de conclusiones al respecto. Espero de todo corazón que hayas podido leer las 3 primeras partes, si aún no lo has hecho, te invito a hacerlo antes de leer esta última parte. Ruego también que hayas podido ser bendecido meditando acerca del gozo de Dios, y que de acá en adelante tengamos siempre presentes lo siguiente:
 
¡Debemos estar SIEMPRE GOZOSOS!
 
¿Pero cómo? Debemos conocer más a Cristo por medio de su palabra y dedicando tiempo a la búsqueda de su rostro. ¡Debemos buscar ser llenos de su Espíritu a diario! No pretendamos ser felices o buscar gozo aparte de Él, porque separados de Él nada podemos hacer.
 
 Tenemos que aprender (me incluyo en todo esto pues no pretendo ni por cerca haberlo alcanzado ya) a confiar y depender de Él, a confiar en que su voluntad es buena, agradable y perfecta….esto, y solo esto, garantizará que nuestros corazones sean guardados en completa paz, sabiendo que el que todo lo conoce, el que todo lo sostiene con su mano poderosa, el que es todo soberano y todo amor, es el que tiene el control, nadie más, no te engañes amigo, Dios no puede ser burlado, nadie le arrebata el control, Él nos conoce perfectamente, nos ama perfectamente y el hará perfectamente según el sabio consejo de su voluntad.
 
Pensar en esto dará paz y gozo supremo a tu vida, pues te gozarás en Él, pues Él lo es todo, y no hay cosa más linda y agradable que confiar a ciegas…plenamente, tanto que puedas “dejarte ir” a ojos cerrados. Eso es lo que Dios quiere de ti y de mi, aunque no lo entiendas, y si así lo hacemos…uffff nuestras vidas nunca más serán iguales…no importa lo que pase al derredor.
 
Todo esto me recuerda el año pasado que junto a mi princesa Mabe tuvimos el enorme privilegio de visitar Inglaterra. En un pequeño pueblo llamado Cheddar Gorge, cerca de la ciudad de donde procede mi familia (Bristol), hay muchas cuevas o cavernas donde se prepara el queso Cheddar (sí, el pueblo se llama así porque ese queso tiene su origen allí). Lo interesante de estas cuevas es que los mejores y más exclusivos quesos se almacenan ahí por 1 o 2 años antes de ser puestos a la venta; ¿pero por qué? Porque hay lugares dentro de esas cuevas, donde no importa lo que esté pasando afuera: lluvia, granizo, fuego, nieve, etc.; la temperatura no varía. No importa qué pase afuera, la temperatura sigue igual, el queso no es expuesto a cambios de temperatura porque allá adentro todo es paz y tranquilidad…la misma temperatura siempre…18 grados centígrados… ¡siempre! Entonces el resultado es que el queso se procesa bien y tiene el mejor sabor del mundo. ¿Ven el punto? ¡Dios quiere que sin importar lo que pase afuera nuestro, nuestro gozo en Él permanezca inalterado! ¡Wow!
  
“Si por causa del día de reposo apartas tu pie para no hacer lo que te plazca en mi día santo, y llamas al día de reposo delicia, al día santo del Señor, honorable y lo honras, no siguiendo tus caminos, ni buscando tu placer, ni hablando de tus propios asuntos, entonces te deleitarás en el Señor…” Isaías 58:13-14
 
 El día de reposo siempre fue acerca de gozarse en el Señor y de encontrar nuestra satisfacción en Él y de esa manera darle gloria suprema, nunca fue el solo hecho de no trabajar y hacerlo como un ritual, siempre se trato del corazón. ¡Dios es magnificado cuando así lo hacemos!
 
San Agustín o Agustín de Hipona, como quieras llamarle, lo dijo de este modo: “Amar o gozarse en Dios es estar tan satisfecho en El y tan deleitado en todo lo que El es para nosotros que sus mandamientos dejan de ser una carga.”
 
Debemos deleitarnos en Cristo, deleitarnos en su presencia y en su palabra; de esta manera le conoceremos más, y seremos más felices y gozosos porque le tendremos a Él. Será Él nuestra perla de gran precio, no solo en palabras sino que será una realidad en nuestros corazones, entonces no nos importará perderlo todo, por ganarlo a Él; entonces no nos importará ir y vender todo lo que tenemos para comprar aquel campo donde se esconde nuestro tesoro; entonces no tendremos reparo alguno en declarar al mundo entero que hemos encontrado la fuente de la felicidad, que somos felices y que nada ni nadie nos separará de Él!
 
El verdadero gozo se refleja en gratitud y paz sobrenatural aún en medio de la tribulación sabiendo que Él es suficiente. Ese gozo debe llevarnos humillados ante la cruz, sabiendo que a Él le debemos todo; ya que siendo débiles, en Él somos fuertes, ya que siendo pecadores, en Él somos justificados; ya que siendo esclavos, en Él somos libres; ya que siendo merecedores de muerte, en Él tenemos la vida y salvación eterna; ya que siendo enemigos de Dios, en Él hemos venido a ser amigos, hijos, coherederos y partícipes de las bendiciones espirituales que Él preparó de antemano para nosotros. A Él la gloria, la honra, la alabanza suprema porque nos escogió sin merecerlo.
 
Debemos ser ejemplo con nuestro gozo. Vivir gozoso en Cristo debe ser un estilo de vida, y al ser ese nuestro estilo de vida básicamente lo que haremos será predicar a Cristo sin necesidad de hablar, y todos los días – ese el mejor evangelismo. De esta manera habrá más gente queriendo ese gozo que no podemos parar, y cada vez habrá más adoradores adorando a nuestro Dios no sólo en los cultos sino con sus vidas mismas! Ese es el objetivo primordial del evangelismo, la gloria de Dios…que haya más adoradores que den gloria a su nombre en espíritu y en verdad.
 
“Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo, de tal manera que habéis sido ejemplo a todos los de Macedonia y de Acaya que han creído.” 1 Tes.1:6-7
 
La falta de gozo conduce al pecado y el pecado conduce a la falta de gozo. Es un círculo vicioso porque queremos encontrar gozo en otras partes y al tratar nos hundimos más. ¡Salgamos de él! David mismo le decía al Señor: “…vuélveme al gozo de tu salvación…”
  
“Ese caballero me preguntó adonde iba, y se lo dije…pero añadiéndole que esta pesada carga me impedía tener el gozo que antes disfrutaba…me dijo—, es preciso que te deshagas de esa carga…según la fuerza o debilidad de la fe en el Salvador, así es tu gozo y paz, así es tu amor a la santidad, así son tus deseos de conocerle más y también de servirle en este mundo.” — El progreso del peregrino por Juan Bunyan (Palabras de Fiel a Cristiano).
 
Finalmente me queda comentarles que el gozo de Dios debe caracterizar nuestro servicio y nuestra adoración…todo lo que hagamos debe ser hecho como para el Señor! El recibe la gloria y yo gozo y paz.
 
 “Entraré al altar de Dios, al Dios de mi alegría y de mi gozo; y te alabaré con arpa, Oh Dios, Dios mío.” Salmo 43:4
 
 Queridos lectores, que su fe nunca falte, que sea inalterable porque estamos parados sobre la roca, que nuestro gozo sea completo en Él! No se vayan sin dejar su comentario, todos son bienvenidos. ¡Un abrazo grande! Los espero el próximo lunes con una nueva entrada en “Back 2 the Cross”.
  
Josh
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