¿Qué Es la Verdad? ¿Podemos Conocerla y Asegurar Que la Tenemos?

El hombre postmoderno es “alérgico a las pretensiones en cuanto a la verdad”[1]. No quiere creer que la verdad existe, sino que fabrica “su verdad” y acepta todas las demás porque le conviene. Tristemente, la iglesia ha entrado en esta nueva “ola” y parece que la Biblia – que es la verdad, ya no es tan cierta y tan suficiente. Se necesita agregar otros “condimentos” para que sepa mejor y para seguir siendo “relevantes” y no ser tan ofensivos. La Biblia ya no es necesaria en nuestra liturgia, en nuestras canciones, en nuestras sesiones de consejería y tampoco en el púlpito. Hay otras “verdades” mejores, más relevantes y más atractivas que La Palabra de Verdad. ¿Hay esperanza?

La verdad es un término difícil de definir[2]. Hoy en día es presuntuoso usar esa palabra como algo absoluto. Si alguien quiere usarla resulta en una ofensa para quien la escuche, ya que no se puede ser “tan arrogante” como para pensar que lo que uno dice es la verdad. Ahora se habla de “mi verdad”, de “su verdad”, de “nuestra verdad”, y ¡Ay del que afirme tener “la verdad”! Nos enfrentamos a “un ambiente intelectual dominado por un concepto trivial y relativo de la verdad”[3]. De hecho, la sociedad actual va más allá y no quiere solamente que seamos abiertos y dejemos que cada quién tenga su opinión sino que quiere que aceptemos la verdad de los otros y la “abracemos” como tal.[4]

La verdad es al mismo tiempo un término fácil definir. Según el Diccionario de la Lengua Española, tiene que ver con la “conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente”. Si analizamos un poco esta definición, la verdad es una sola; es lo que se asume de la primera parte de la definición. Todo el punto entonces, es tener el concepto o definición apropiada de lo que se está definiendo. Si no se tiene el concepto correcto de algo, quiere decir que no es la verdad, sino que es falso. Esto se puede corroborar también con la palabra en griego para “verdad” (ἀλήθεια) la cual tiene que ver con “la realidad en contraposición a la mera apariencia”[5].

Si lo anterior es cierto, la sociedad actual está equivocada, y sí hay una sola verdad. El punto es, ¿cuál es esa verdad? ¿Cómo se puede conocer la verdad? ¿Quién es la fuente de la verdad? Jesús dijo: “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” (Juan 17:17)[6]. El salmista también exclamó: “La suma de tu palabra es verdad” (Salmos 119:160a). La verdad es “la afirmación de lo que es”[7], la verdad es “coherente con la mente, voluntad y carácter, gloria y ser de Dios”[8]. Dios es verdad y sólo a través de Su Palabra revelada podemos conocerle a Él y su verdad.

Lo que Dios ha revelado en Su Palabra “es objetivamente verdad, independientemente de lo que un individuo entienda o crea”[9]. Su Palabra es verdad y es la verdad – es lo que es y lo que debe ser y los cristianos deben afirmarlo y vivirlo de esa manera. Él es la fuente de la verdad y todo cuánto ha dicho es verdad y no tiene error. Si alguien dice algo contrario a la Biblia, por más lógico que suene, es mentira. Hay una sola verdad, la que Dios ha revelado en Su Palabra. Otros podrán tener opiniones, pero nunca la verdad. Agustín de Hipona lo dijo así: “La verdad es aquello en base a lo que se juzga las cosas inferiores”[10]. Dios y Su Palabra son el estándar; no hay otra verdad.

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[1] David F. Wells, Above All Earthly Pow’rs: Christ in a Postmodern World (Grand Rapids, Mich.: W.B. Eerdmans Pub. Co., ©2005), 314.

[2] Cada quien afirma tener su propia verdad y todas las “verdades” son verdad, aunque sea ilógico.

[3] Henry Tolopilo, Colección Berea, vol. 2, ¿Y Tú Qué Crees? La Primacía de La Verdad Bíblica (León: Berea, im 2012), 18.

[4] D A. Carson, The Intolerance of Tolerance (Grand Rapids, Mich.: William B. Eerdmans Pub., 2012), 2-7.

[5] William F. Arndt and F Wilbur Gingrich, A Greek-English Lexicon of the New Testament and Other Early Christian Literature: A Translation and Adaptation of Walter Bauer’s Griechisch-Deutsches Wörterbuch Zu Den Schriften Des Neuen Testaments Und der Übringen Urchristlic (Chicago: University of Chicago Press, 1957), 35.

[6] A menos que se indique lo contrario todas las citas de la Escritura en este ensayo son de la traducción de la Reina Valera 1960.

[7] Everett Falconer Harrison, Diccionario de Teología (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, World Literature Ministries, 1996, ©1985), 545.

[8] John MacArthur, Verdad En Guerra: [peleando Por Certidumbre En Una Era de Decepción] (Nashville, Tenn.: Grupo Nelson, ©2007), 2.

[9] Tolopilo, ¿Y Tú Qué Crees? La Primacía de La Verdad Bíblica, 21.

[10] St. Thomas Aquina, Truth (Chicago, Ill.: Henry Regnery Company, 1952), 7.

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