elfrutodelafeLa ley no se basa en la fe; por el contrario, quien practique estas cosas vivirá por ellas. Gálatas 3:12

Nadie me pude mostrar una persona en el mundo entero fuera de la promesa del evangelio, a quien se pueda llamar legítimamente “hacedor de la ley”. En consecuencia, el término “hacedor de la ley” no es más que una expresión imaginaria que nadie entiende a menos que sea un verdadero creyente; alguien que está más allá de le ley y en la bendición de Abraham. Los verdaderos hacedores de la ley son personas que han recibido el Espíritu Santo por medio de la fe en Cristo, comienzan a amar a Dios y hacen bien a su prójimo. El bien que hacen estos incluye la fe al mismo tiempo. En otras palabras, la fe trae un árbol, y luego el fruto, que son las buenas obras, comienza a salir. Primero, el árbol debe estar allí; luego produce el fruto.

De manera similar, la fe primero transforma a la persona en alguien que luego puede hacer buenas obras. Entonces, si alguien quiere cumplir con la ley sin fe, es como producir fruto sin el árbol o hacer el fruto de madera y arcilla. El resultado no es un fruto real, sino una simple ilusión. Una vez que se planta el árbol – después de que Cristo crea una nueva persona – las obras vendrán. El hacedor debe estar antes que las obras, no las obras antes que el hacedor.

Martín Lutero, Solo Por Fe – Devocional Diario, 9 de mayo.

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